La localidad de Noetinger, en el departamento Unión, se encuentra bajo un clima de fuerte incertidumbre tras confirmarse el despido de 35 operarios de la empresa Metalfor.
La noticia se dio a conocer este miércoles, luego de que el personal de la planta fuera autorizado a retirarse antes de su horario habitual bajo el pretexto de facilitar la visualización de un partido de la Selección Argentina.
Al momento de producirse las cesantías, la planta de Noetinger contaba con un total de 146 operarios especializados. Esta reducción de personal representa un impacto directo sobre la estructura laboral de la firma en la zona, que tiene su casa central en Marcos Juárez.
Un método de notificación cuestionado
La comunicación de los despidos generó malestar entre los trabajadores por la forma en que se llevó a cabo. Tras retirarse a las 12:00 del mediodía, muchos empleados comenzaron a recibir mensajes de texto apenas media hora después.
En esos mensajes se les solicitaba que concurrieran a las oficinas del correo para retirar los telegramas de despido correspondientes.
Fausto Barbero, operario con 21 años de antigüedad en la empresa, relató que muchos de sus compañeros ni siquiera fueron avisados formalmente y se encontraron con la novedad al intentar ingresar a la planta al día siguiente.
"Toda una vida le dejé en la empresa. Por un mal manejo de la directiva, hoy se encuentran con esta situación", manifestó Barbero a Mitre Córdoba, El hombre contó que ingresó a la firma a los 24 años y hoy cuenta con 45. El trabajador describió la situación como "durísima" para las familias afectadas en una comunidad pequeña.
Sin embargo, los empleados denunciaron una falta de información oficial tanto por parte de la patronal como de los representantes gremiales de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de la regional del departamento Unión. "Ningún sindicalista vino a informarnos. Sabíamos que estaba el preventivo y que no iba a haber despidos, pero aparentemente hicieron caso omiso", señaló Barbero.
La planta de Noetinger se desempeña principalmente como autopartista, fabricando componentes para las máquinas pulverizadoras que luego se ensamblan en la sede central de Marcos Juárez. A pesar de ser una firma con presencia internacional, la crisis del sector ha golpeado su estructura productiva local.
INFO: LA VOZ DEL INTERIOR
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