“En 5 a 7 semanas, Mateo ya estaría trasplantado”.
Mateo ya está en Alemania y atraviesa una etapa clave para avanzar hacia el trasplante de médula. Gabriela acompaña el proceso desde Argentina y sostiene la campaña.
Mateo ya está en Leipzig, Alemania. El cambio de destino se produjo luego de que los últimos estudios mostraran un avance de la enfermedad y redujeran los tiempos previstos para realizar el trasplante.
Su mamá, Gabriela Vázquez, fue entrevistada por Candela Agusti en “Una Nueva Costumbre” y contó cómo atraviesa la familia este momento, el proceso de búsqueda del donante y los próximos pasos del tratamiento.
El tiempo del trasplante
La última resonancia mostró que el score de Mateo pasó de 4,5 a 7 en tres meses. El límite establecido para realizar el trasplante es 9.
Por eso, el viaje tuvo que concretarse de manera inmediata. Ya en Alemania, Mateo comenzó con nuevos estudios, controles y una extracción de sangre para volver a analizar su compatibilidad y avanzar en la búsqueda del mejor donante disponible.
“En 5 a 7 semanas, Mateo ya estaría trasplantado”
La familia recibió la información de que, debido a la urgencia del caso, el proceso se está acelerando. Primero deben conocerse los resultados de las muestras de Mateo y luego avanzar con los estudios del posible donante.
Según contó Gabriela, en una primera búsqueda ya aparecieron posibles donantes compatibles. Ahora deben realizarse nuevos análisis para determinar cuál es el más adecuado.
Alemania fue elegida a partir de contactos gestionados por Rotary Club y por la experiencia de profesionales del lugar en este tipo de trasplantes en adultos.
Mateo, acompañado en Alemania
Viajó acompañado por su hermano Nicolás, quien había vivido durante un año en Alemania a través de Rotary. Conoce el idioma, tiene contactos en el lugar y funciona como nexo con los médicos y con la familia.
Mientras espera los resultados, Mateo realiza controles médicos y también intenta mantener algunas actividades cotidianas. Nicolás lo acompaña, incluso saliendo a correr, para que pueda despejarse y llegar en las mejores condiciones posibles al momento del trasplante.
“Él estuvo tres meses enteramente dedicado a hacer lo posible para salvar su vida, con la energía al 100%”
Ahora, según Gabriela, la familia debe ocuparse de todo lo que puede hacer desde Argentina mientras Mateo continúa con el proceso médico.
Desde acá, además, se realizan las gestiones necesarias para que ella pueda viajar y acompañar a su hijo. Para eso, busca obtener una visa que le permita permanecer en Alemania durante el tiempo que demande el tratamiento.
Mientras tanto, Nacho y Luz (los otros hermanos de Mateo) están a cargo de la campaña de recaudación.
“Somos un equipo. En realidad se formó un equipo”.
Una campaña que sigue
La campaña “Todos por Mateo” movilizó durante los últimos meses a vecinos de Marcos Juárez, Leones y otras localidades.
La ayuda llegó de distintas maneras: donaciones, actividades solidarias, carreras, sorteos y personas que compartieron la historia de Mateo.
Para Gabriela, esa respuesta fue más allá de una cuestión económica.
“Hay gente que lo ha adoptado, que ya lo siente propio, porque dice, lo vamos a lograr, estamos con Mateo, y esa energía se siente”
Con Mateo ya en Alemania, la campaña continúa. El objetivo de recaudación informado durante la entrevista es de 500 mil dólares. Al momento de la conversación, habían alcanzado los 335 mil dólares, el 67% de la meta.
El dinero permite afrontar las distintas etapas del tratamiento y los gastos que surgen durante el proceso. La búsqueda del donante ya tuvo una primera instancia y, una vez identificado el donante adecuado, será necesario continuar con los pagos correspondientes.
“Tiene que volver a nacer”
Al hablar del trasplante, Gabriela explicó que antes del procedimiento se realiza una quimioterapia que prepara el organismo y que luego comienza un proceso de adaptación a la nueva médula.
En ese contexto surgió la frase que resume cómo vive este momento:
“Yo digo que tiene que volver a nacer. Además del dinero, se necesita mucha oración”
Luego explicó qué significa para ella ese “volver a nacer” de Mateo.
“Tiene que renacer el Mateo, porque le hacen una quimioterapia, lo dejan a cero, digamos, y tiene que volver a nacer con una médula de otra persona”
La familia también atraviesa este momento con el recuerdo de Manuel, otro de los hijos de Gabriela, que falleció hace 21 años en un hospital de Córdoba.
Cuando conocieron el avance de la enfermedad de Mateo, aquella experiencia volvió a hacerse presente. Pero esta vez fue él quien tomó la decisión de buscar una alternativa y viajar donde pudiera acceder al tratamiento.
“Yo no me voy a morir, yo me lo voy a hacer en otro lado donde tengan experiencia, y vos me vas a ayudar, y quiero hacer una campaña”
La campaña comenzó con la posibilidad de realizar el tratamiento en Estados Unidos. El avance de la enfermedad modificó los planes y finalmente Alemania se convirtió en el nuevo destino.
Ahora Mateo espera los resultados de los estudios. Su familia espera desde Argentina.
El próximo paso será conocer los resultados de las muestras y avanzar en la identificación del donante que permita continuar con el tratamiento.
Gabriela sostiene la espera desde la fe que la acompaña durante todo este proceso:
“Cuando hay amor, nada es imposible”
INFO: CADENA SUDESTE
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